Mejor defensa: ¿un buen ataque?

Defender para después atacar

“La mejor defensa es un buen ataque” es un tópico que se oye mucho y que bastantes asocian al juego que viene haciendo el Barcelona en los últimos tiempos. Cosa que siembra muchas dudas…

Para entenderlas, primero tendremos que analizar los conceptos:

La mejor defensa: aquella que acaba con su portería a 0 o que menos goles recibe a lo largo de una competición.

Un buen ataque: aquél que crea muchas ocasiones de gol. El mejor ataque: aquél que acaba en gol.

Hay comentarios de que un equipo recibe muy pocos goles porque lleva siempre el mayor coeficiente en la posesión de la pelota y por eso tu rival no la tiene y te puede crear menos ocasiones que tú a él… Puedes llevar la posesión y acabar perdiendo, que se lo pregunten a la selección Italiana en sus buenos tiempos.
Un buen ataque no necesita de un juego perfectamente elaborado, puede ser un saque en largo con una buena carrera de un delantero y su posterior finalización con éxito.

Por el otro lado tenemos el juego defensivo y todo lo que ello conlleva: tipos de repliegue, presión en distintas zonas o a partir de distintas zonas del campo…

Veo como equipos con fama de tener “buenas defensas” se limitan a despejar sin otra misión que alejar el balón de las zonas de peligro, incluso a costa de ceder saques de banda para un posterior repliegue y volver a hacer lo mismo. Veo como se considera buenos defensas a jugadores que dominan la faceta del juego aéreo: una misión muy simple pero para la que hay que tener condiciones. Muchos equipos basan su “defensa” en eso.

Yendo más allá y diferenciando claramente la posición específica del defensa (laterales y centrales, más algún medio defensivo) habría que hablar de sistema defensivo. Un sistema defensivo debe implicar a los once jugadores del terreno de juego y debe complementarse con un sistema ofensivo: pierdo el balón y trato de recuperarlo para volver a jugarlo.

Para que esta premisa se dé son necesarias una serie de cuestiones tácticas (automatismos de equipo), físicas (buen estado para tardar el menor tiempo posible en recuperar el balón), psicológicas (motivación y sentimiento de solidaridad con los compañeros)…

Sistemas ofensivos y defensivos no deben separarse: debemos defender para poder atacar.

Esta es la “mejor defensa” que nos proporcionará un “buen ataque”.

@futbolaragones

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