📝🎥 (1-2) ÉPILA – CALAMOCHA

EL ÉPILA “HINCA LA RODILLA” EN LA HUERTA FRENTE A UN ROCOSO Y TÉCNICO CALAMOCHA, QUE TUVO LA VIRTUD DE DARLE LA VUELTA AL PARTIDO, CUANDO PARADÓJICAMENTE PEOR PARECÍA “PINTARLE LAS COSAS”.

Fernando Rosel Lana. El partido se presentaba, dentro de la liga a doble vuelta, como el “primer asalto” entre dos rivales directos de cara al ascenso, que más de cerca están siguiendo al actual líder de la clasificación, especialmente el Épila que se encuentra a tan solo un punto del mismo. El encuentro partía con el cartel de partido de la jornada, y en el que se jugaban mucho más de los tres puntos que se disputan en cada uno de los partidos, ya que al final de la temporada contará en la disputa por el ascenso, en caso de igualdad de puntos, el golaverage particular.

El hecho de que los epilenses no habían perdido ni un solo punto en su fortín de La Huerta, y siguen casi con “el aliento en la nuca”  como segundos detrás del líder, hacía pensar que en principio tuvieran algo más de opciones que sus rivales calamochinos, a la hora de alzarse con la victoria, en un encuentro donde en cualquier caso, el similar momento futbolístico de ambos conjuntos, iba a asegurar de entrada tanta igualdad, intensidad y emoción, como incertidumbre respecto al resultado final.

Y tal como se preveía, la igualdad del momento futbolístico de ambos conjuntos se vio reflejada desde el primer momento en el terreno de juego. El Épila salió al partido sin especulaciones a sumar los tres puntos, diseñando el técnico epilense sobre el campo, una táctica claramente  más ofensiva que defensiva, colocando en la línea de ataque hasta tres hombres a los que, en determinados momentos puntuales, llegaba a sumarse un cuarto desde la posición de centrocampista ofensivo, mientras que el Calamocha jugaba más con el doble recurso de la rocosidad en la línea defensiva, y de la buena y contrastada calidad de técnica de sus jugadores tanto en el centro del campo, como en la línea ofensiva, creando peligro especialmente en las situaciones a balón parado.

En la primera mitad del encuentro, el Épila se estiró más hacia el área rival e hizo algunas combinaciones que llevaron cierto peligro a la portería turolense, defendida por Oscar Moreno, mientras que el Calamocha realizaba peligrosos contragolpes, y en uno de ellos concretamente en el minuto-23, De Blas lanza un potente tiro buscando la escuadra de la portería epilense, obligando al Gato Fabre a realizar un paradón extraordinario, cuando el balón ya se colaba, siendo la ocasión más clara del partido de marcar hasta ese momento.

En el minuto-25, es el Épila quien a través de la combinación de Dani Alonso y el Nano Rosagaray, consiguen un acercamiento peligroso a la portería rival, pero el lanzamiento final se marcha por encima del larguero.

Tras unos minutos continuados con la misma tónica, en el minuto-35 Adrián Molina consigue enlazar balón con el Mago Rosagaray, que poniéndose delante del portero y al ver que iniciaba su salida para achicar portería, eleva magistralmente el balón, que encuentra el camino de entrada en la portería turolense, haciendo el uno a cero para el Épila.

Al final de esta primera parte, en el minuto-41, sería el Calamocha quien tendría la oportunidad de marcar en una rápida y técnica llegada, que el delantero más en punta en ese momento no llega por poco a conectar con el balón en boca de gol, para mandarlo a las redes epilenses, acabando el primer acto con la ventaja local de un tanto a cero, pero dejando la sensación de dejar el partido completamente abierto y a decidir, en la segunda y definitiva segunda mitad.

En la segunda mitad, siguió una dinámica de juego similar a la de la primera parte, es decir un Épila con una actitud de total entrega en el campo, tratando de cerrar la victoria, y un Calamocha muy rocoso y muy técnico, con mucho peligro en sus llegadas al área epilense, especialmente en las jugadas a balón parado.

En el minuto-53 de partido, se va a producir la jugada que a marcar un antes y un después en el mismo. Se trata de una jugada en donde el portero del Calamocha Oscar Moreno, tiene que salir fuera de su área a salvar la entrada de un balón muy peligroso, en disputa con el delantero epilense Adrián Molina, y en el intento de despejarlo tiene que forzar el gesto de la pierna en su golpeo al balón, cayendo lesionado y teniendo que ser sustituido por el portero reserva Daniel.

A partir de ese momento, y paradójicamente cuando el Calamocha parecía ser más vulnerable, sacando fortaleza de su aparente mayor debilidad, es cuando su defensa se convierte en una barrera infranqueable, custodiando a su portero Daniel casi como “guardia pretoriana a emperador romano”, de forma tal que durante unos minutos, los epilenses no consiguen rebasar de ninguna manera la muralla inexpugnable del Calamocha.

Pasados estos primeros malos momentos, el Calamocha se recompone psicológicamente y su nuevo portero Daniel se calma y coge seguridad en la portería tras su, para él, inesperada salida, y en el minuto-69 en uno de sus siempre peligrosos acercamientos al área local, el Calamocha consigue por mediación de De Blas el gol del empate.

A partir de este momento, el Calamocha se creció mucho psicológicamente y empezó a creer en el triunfo, mientras que el Épila por el contrario, acusó sobre todo psicológicamente, el gol recibido, y algo empezó a procesarse de manera distinta en las  cabezas de sus jugadores.

En el minuto-71, el técnico epilense, que apostó con valentía desde el inicio del encuentro por la victoria, reaccionó rápidamente llevando a cabo un cambio en su dibujo táctico, intentando dar un revulsivo en el ataque, retirando del terreno de juego a un centrocampista de corte más defensivo, y poniendo en su lugar a otro centrocampista de corte más ofensivo.

En el minuto-75 de partido, el Épila tuvo las dos ocasiones más claras para poderse haber puesto por delante en el marcador, como resultado de unos minutos de mayor ofensividad, en donde tras el lanzamiento de dos saques de esquina consecutivos, el balón rematado en una ocasión por Diego Berges es sacado a córner, en una estirada espectacular, por el portero calamochino Daniel, cuando el balón se colaba ajustado a la cepa del poste derecho de su portería, y en otra sacado por el defensa Matar desde la mismísima línea de gol bajo palos, tras un remate de Dani Alonso, cuando el portero Daniel estaba ya batido sin remisión.

En esta jugada, el “cableado mental” de los jugadores del Calamocha salió reforzado dándoles mayor confianza y seguridad, mientras que el “cableado mental” de los jugadores epilenses, sufrieron el mensaje de la impotencia y de que el gol les estaba negado. Y, así, justo cuatro minutos más tarde, en el 79, rentabilizando el subidón de haber salido indemnes, por dos veces consecutivas, evitando recibir un segundo gol epilense, los calamochinos en uno de sus peligrosos acercamientos al área local, son los que obtienen el premio del gol por mediación de su jugador Osorio López, dándole la vuelta al marcador, y dejándolo establecido finalmente en el uno a dos para los visitantes.

En el minuto-85, el nuevo portero del Calamocha Daniel, también sintió molestias en su pierna y tuvo que ser atendido, El partido sufrió parones constantes en los últimos minutos del añadido, pero a pesar de la intensidad e incertidumbre que se respiraba en el campo, el resultado ya no se movería.

Destacaron por parte del Épila, una semana más la buena actitud y el buen hacer de su entrenador y el de TODOS sus jugadores, y de manera especial, la magia de Nano Rosagaray, marcando un gol de bella factura, y el trabajo incansable de Adrián Molina.Y por parte del Calamocha, destacaron ofensivamente De Blas, y defensivamente Matar, que estuvo enorme todo el partido, y sacó un gol hecho en la segunda parte, en la misma línea bajo palos, cuando el portero Daniel estaba ya batido,

Con este resultado, el Épila pierde su segunda plaza en la clasificación, que pasa a manos del Calamocha. Un equipo, que se mostró muy rocoso, muy técnico con el balón, y muy equilibrado en todas sus líneas, venciendo con toda justicia a un buen Épila que dio todo lo que pudo en el campo, y que debe olvidar lo antes posible esta derrota, y volver de nuevo a creer en sus posibilidades en la lucha por las plazas de ascenso, al final de temporada. Lucha en la que, tras lo puesto en escena por el Calamocha en La Huerta, queda bastante claro que los turolenses serán también, al final de este campeonato, uno de los firmes candidatos al ascenso.

  • Este artículo ha sido visitado 370 veces. Si te parece interesante... ¡COMPARTE!